Galaxias espirales

Las galaxias espirales son un tipo de galaxias. Desde el núcleo surgen unos brazos que le confieren una forma de espiral que nos puede recordar a un huracán o un molinillo. La Vía Láctea, nuestra galaxia, es una galaxia espiral.

La forma particular de cada galaxia espiral puede variar mucho. Podemos encontrar desde galaxias con un núcleo enorme y con brazos pequeños hasta galaxias con un núcleo minúsculo y unos brazos gigantes.

En general, las galaxias espirales tienen la siguiente distribución:

  • Bulbo, un núcleo esférico de estrellas antiguas. Realmente es como si las galaxias espirales contuvieran una galaxia elíptica en su centro.
  • Disco, es una superficie plana con forma de espiral. En ella abundan las estrellas jóvenes, el gas y el polvo cósmico.
  • Halo, rodea a la galaxia espiral. Está formado por estrellas viejas y materia oscura.

La existencia de polvo cósmico nos revela la edad general de la población de estrellas. En el disco, donde abunda, es normal que nos encontremos estrellas jóvenes, pues este polvo cósmico es necesario para la formación estelar. En cambio, en el bulbo las estrellas son más antiguas, ya que se formaron hace mucho tiempo y ya no queda polvo cósmico.

Por este motivo podemos encontrarnos estrellas de todas las edades y de todos los tamaños en este tipo de galaxias. Además, las estrellas jóvenes son las que más brillas, lo que les permite a las galaxias espirales ser las galaxias más brillantes de todo el Universo.

Todas las estrellas dan vueltas alrededor del núcleo, de forma que generan un momento angular que les impide caer hacia el centro de la galaxia y ocasionar que esta colapse por su propia gravedad.

Galaxias espirales barradas

Las galaxias espirales barradas son un tipo especial de galaxias espirales. Lo que las diferencia es una barra central de estrellas que va desde un lado hasta el otro de la galaxia. En este caso, los brazos surgen de la barra, y no del núcleo.

Se piensa que esta barra actúa como canalizador del gas y el polvo cósmico, de forma que puedan llegar desde los brazos hasta el núcleo. Así, el núcleo tendría los elementos necesarios para comenzar la formación de nuevas estrellas.

Por el momento, las hipótesis actuales apuntan a que esta barra sería un elemento temporal. Las galaxias jóvenes no lo presentan, mientras que las que tienen más edad sí. Además, se ha comprobado que la barra va decayendo con el tiempo.

De esta forma, podríamos concluir que todas las galaxias espirales se forman sin esta barra. Pasados miles de millones de años, y de forma progresiva, crearía esta barra. Nuevamente, tras otros miles de millones, la barra desaparecería poco a poco y la galaxia volvería a ser una galaxia espiral regular.